Semana 6 Día 2 / Los enemigos de nuestra comunión íntima con Dios - La intoxicación del alma (II)



“Creo saber tanto como ustedes; no creo que sean mejores que yo.” ( Job 13:2 )

La intoxicación de nuestra alma o intoxicación emocional muchas veces se da por la acumulación de aquellos elementos intoxicantes que se van depositando en nuestro interior gota a gota, cada palabra hiriente que nos dirigen, cada frustración y cada pequeño fracaso, van acumulandose dentro de nosotros hasta que llega el dia en que “estallamos”.


Existen varios signos que nos pueden ayudar a detectar cuando nuestra alma no se encuentra en buenas condiciones, el primero de ellos es ponerse a la defensiva, Si reaccionas poniéndote a la defensiva prácticamente por todo es probable que estés dejándote llevar demasiado por las emociones y que hayas entrado en “modo autoprotección”.


Cuando las emociones toman el mando de nuestra vida nos volvemos hipersensibles, nuestras inseguridades afloran y nos sentimos mucho más vulnerables. La incertidumbre hace que veamos todo como un elemento amenazante, como demostró un estudio publicado en el Journal of Experimental Psychology, haciendo que asumamos una perspectiva más egocéntrica y que intentemos protegernos de los supuestos ataques.


Esto sucedió con Job, un hombre el cual después de haber sufrido tantos golpes emocionales: la pérdida de sus hijos, de sus bienes y de su salud, y tan repentinamente, cuando sus amigos quisieron llegar a consolarlo, buscando incluso explicaciones a lo sucedido, su primera respuesta fue sentirse atacado, el les dice que cree saber tanto como ellos, incluso que no cree que sean mejores que él, esa postura egocéntrica y a la defensiva ante el deseo de ellos de ayudarle, de alguna manera solo demuestra una cosa, su alma estaba intoxicada, por todas la pérdidas y sufrimientos que había estado atravesando en tan corto espacio de tiempo.


Así como Job muchas veces, las palabras hiriente que nos dirigen, las frustraciones que enfrentamos, los fracasos, las perdidas, van acumulandose gota a gota en el interior de nuestras almas, y si no logramos que Dios sane esas heridas, para poder verlo en medio de lo que hemos estado viviendo, muy seguramente cargaremos un alma intoxicada, la cual nos hará vivir de manera permanente a la defensiva ante todo aquel que se acerque a nosotros, incluso a ayudarnos.


Preguntas:

Me he dado la oportunidad de considerar estas tres preguntas:

  • ¿Mi primera reacción es ponerme a la defensiva ante los que me rodean?

  • ¿Siento que los demás me atacan con sus juicios y palabras?

  • ¿Soy consciente de que es probable que a causa de las frustraciones, pérdidas y heridas que he sufrido a lo largo de mi vida mi alma esté intoxicada?

Oración Diaria:

Padre nuestro, en esta mañana acudo a ti, reconociendo que no me habia dado cuenta que muchas veces me pongo a la defensiva frente a aquellos que me rodean, ya que veo sus palabras, e incluso sus consejos como una amenaza contra mí, llevándome a tomar al igual que Job una posición egocentrista frente a ellos como Job, viéndoles como inferiores a mi, hoy te pido que sanes mi alma intoxicada por las muchas heridas del pasado, por los sufrimientos y pérdidas, incluso frustraciones que tuve las cuales no supe manejar y fueron llenando el vaso gota a gota hasta rebosar, sáname con el poder de tu Espíritu Santo te lo pido en el nombre de tu hijo Jesús.

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